|
CÓMO CONSTRUIR UN HORNO
SOLAR “30-60”
Vamos a construir una cocina solar
denominada «30-60» porque su cara delantera puede colocarse en dos
inclinaciones diferentes. El ángulo 60º es ideal para captar la
radiación cuando el sol está bajo sobre el horizonte (invierno).
La posición de 30º sirve para captar los rayor solares cuando provienen
de mayor altura (verano).
l
30-60 es un horno solar del tipo caja caliente. Consiste en una
caja bien aislada térmicamente con su cara delantera transparente,
que se utiliza como puerta del horno. El interior se pinta de negro
mate para que la luz solar sea absorbida al máximo por la paredes
del interior. Le dotaremos de unos reflectores planos para captar
mayor cantidad de radiación y mandarla al interior de la caja caliente.
Mediante estos detalles conseguiremos que este captador solar sea
una trampa de calor muy efectiva. En su interior se alcanzarán temperaturas
del orden de los 130º C, más que suficientes para cocinar alimentos
lentamente.
El cuerpo del
horno
Vamos a diseñar los laterales del horno,
debemos dibujar sobre la madera chapeada las piezas de forma que
lo que luego será la boca del horno esté inclinada adecuadamente.Lo
más importante es que se forme un triángulo rectángulo cuya hipotenusa
esté comprendida entre dos ángulos de 30 y 60 º respectivamente.
Cortamos las puntas del triángulo en sus dos ángulos
de 30 y 60º, y los repasamos con lija para que se igualen. Estas
medidas son adecuadas para introducir una olla de 5 litros. A continuación
cortaremos 5 listones de 40 x40 mm a 48 cm de largo; usa la caja
de ingletar para que los bordes queden a escuadra. Ahora clávalos
con los laterales de contrachapado, formando el esqueleto (fig.1).
Clava más de un clavo en cada unión para que no giren. Ha de quedar
un esqueleto rígido y sólido.
Medimos las caras y hacemos las tapas con okúmen.
La cara delantera quedará libre para colocar la puerta. Os recomiendo
aplicar a los listones correspondientes cola de carpintero antes
de clavar las tapas. Así quedará más sólido y herméticamente cerrado.
Para aislar térmicamente las paredes del horno,
usaremos varias capas de cartón ondulado limpio
pues comeremos lo cocinado en el interior. Mediremos los 6 huecos
y haremos una plantilla de cada uno, cortando varias planchas de
cartón iguales. Coloca una sobre otra con cola de carpintero hasta
llegar a la altura de los listones (40 mm), unas 4 ó 6 capas en
cada hueco. La última capa la forraremos con papel de aluminio,
ayudándonos de una brocha y cola blanca rebajada con agua. El interior
del horno habrá de quedar forrado con aluminio reflactante, con
la cara más luminosa a la vista, no importando que queden arrugas
o bolsas de aire.
La puerta del horno
Para confeccionar la puerta de cristal primero haremos el marco
con 4 listones de 40 x 20mm. Las medidas de esa puerta serán 2 cms
menores que el marco delantero del horno. De esta manera quedará
un cerco sobre la puerta donde instalar los reflectores.
Corta 2 listones de 48 cm y otros 2 de 47 y clávalos
como muestra el dibujo (fig.2a) para formar un marco de 48 x 51
cm exteriores y una luz de 44 x 47.
Encola bien las
juntas para que el marco quede fuerte. Para asegurar que la puerta
queda bien encuadrada guíate con la escuadra de carpintero y clava
unos listoncillos en las uniones para que sequen en buena posición.
Cuando el marco esté rigido y seca la cola, coloca el cristal. Para
ello clava 4 listoncillos de 10 x10 mm en el interior del marco
y encólalos justo al ras de la que será la cara delantera de la
puerta (fig. 2b). Dentro del marco y encima de estos listones fijaremos
el cristal de la puerta del horno, mejor si es climalit. El cristal
medirá 43 x 46,5 cm. Aplica un buen cordón de silicona trasparente
sobre el bordillo formado con los listones, lugar que ha de estar
muy limpio, y coloca el cristal. Sobre éste aplica otro cordón de
silicona y clava otros 4 listoncillos, presionando sobre la silicona
hasta que se distribuya por todas las rendijas. Pasadas 4 ó 5 horas
ya se pueden eliminar los restos de silicona con ayuda del cutter.
Instalando
la puerta del horno
Necesitaremos
una bisagra de 47 cm de largo, cuyas hojas tengan 20 mm de ancho.
Hay que centrar la puerta sobre el marco de manera que quede 1 cm
alrededor de la puerta acristalada. Atornillaremos la bisagra en
el lado que hayamos decidido, bien alineada con el listón correspondiente.
Luego fija la otra hoja de la bisagra con tirafondos al marco del
horno. Interesa que la puerta pueda abrirse y cerrarse fácilmente
y que ajuste bien sobre la boca del horno. Colocaremos un burlete
autoadhesivo de caucho en la puerta para que cierre herméticamente.
Para cerrar el horno a presión, le instalaremos 2 cierres de carlota
(fig. 3) en el lado contrario a la bisagra. El macho y la hembra
han de colocarse bien alineados y a la misma altura. Para ello habremos
de colocar unos taquitos de madera de 10 mm de grueso debajo de
la hembrilla para elevarla. Para terminar colocaremos en la puerta
un tirador bien centrado y no muy grande para que no proyecte su
sombra sobre el horno.
Ya tenemos el
horno solar, pero vamos a perfeccionarlo colocando en su interior
una chapa metálica oscura que absorba la radiación y la transforme
en calor útil. Usa pucheros oscuros para cocinar y haz una base
metálica que proteja al horno de posibles manchas y malos olores.
Colocaremos la
chapa en las dos posibles bases del horno. Emplea una chapa de aluminio,
de latón o de hojalata de 0,5 mm de grosor y 39 x 62 cm de superficie.
La marcaremos a 25 cm y la plegaremos a 90º con ayuda de unos listones
y 2 apretadores. Esta chapa doblada tiene que encajar bien dentro
del horno. La pintaremos de esmalte negro mate. Conviene dejarla
suelta para fregarla cuando se ensucie.
Los
reflectores
Los reflectores nos servirán para captar mayor área de radiación
solar y enviarla al interior del horno. Tenemos que hacer un embudo
cuya boca pequeña encaje alrededor de la puerta del horno. Los haremos,
de acuerdo a las medidas de la fig. 4, con madera de contrachapado
de 10 mm de grosor, forrada de hoja de aluminio de cocina, pegada
con cola de carpintero rebajada con agua al 50%. Una vez secos,
los pegaremos con tiras de tela vaquera o lona, usando cola de carpintero.
Atento al orden, pues 2 reflectores tienen una medida y los otros
2 otra. Junta uno grande y uno pequeño con sus caras reflectantes
enfrentadas y, alineando sus bordes en ángulo, los fijamos con unos
apretadores a la mesa de trabajo (fig 5). Luego encolaremos un margen
de 6 cm para colocar la tira de tela alrededor de las dos planchas
formando una bisagra entre ambas.
Cuando los 4 reflectores
estén secos, uniremos los 4 bordes restantes con sendas tiras de
tela. Sigue los mismos pasos: doblar, fijar, encolar y pegar la
tela. A continuación heremos encajar el embudo reflector en la puerta
del horno. Verás que uno de los laterales tropieza con los dos cierres
de carlota. Marca con un lápiz el lugar exacto y procede a recortarlo.
No olvides colocar una manilla para transportar el horno justo encima
del lado más alto, cerca de la puerta.
Cómo usar
el horno 30-60
Colócalo orientado al sol donde no vaya a haber sombras durante
unas horas. Lo mejor es poner primero el horno al sol para que vaya
caldeándose mientras preparamos los ingredientes de la comida. Introduciremos
los alimentos en un puchero negro u oscuro y, quitando el reflector,
abriremos la puerta y meteremos dentro la olla. Luego, cerramos,
colocamos el reflector y a esperar. Los recipientes pueden ser metálicos,
de barro o esmaltados y si la tapa es transparente mucho mejor.
Si hubiera sombras en el interior del horno, hay que moverlo lateralmente
hasta que desaparezcan. Cada 20 ó 25 minutos podemos girarlo para
que esté perpendicular al sol. Notaremos que la comida hierve cuando
se condense agua en las esquinas del cristal interior. La comida
se hará en el doble de tiempo de lo normal, alcanzando temperaturas
hasta de 150 º gracias a los reflectores.
José
Manuel Jiménez, «Super»
Ingenios Solares, Editorial Pamiela
Tfno: 948 14 21 93
|