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e recibido vuestra interesante revista con mucho agrado. Acabo
de llegar de la India y encontré esperándome en el buzón el
número del invierno. Me alegra mucho que sigáis en esa línea
ecológico-espiritual. No hay ecología sin espiritualidad y
la espiritualidad sin ecología es una hipocresía teórica.
Me ha gustado mucho, en la sección de relatos, la carta de
un señor que firma DIOS. Es todo un canto de esperanza, de
generosidad y de amor. Así es El. Siempre dando, siempre esperándonos,
lleno de eterna paciencia y de insondable amor hacia sus locos
pequeños que eligieron las tinieblas de este mundo material,
de este sueño temporal.
Alvaro Sanz (Logroño)
ólo
unas poquitas letras para daros ánimos por todo lo que estáis
haciendo y felicitaros porque os superáis cada día y en cada
número, y daros las gracias por colaborar con vuestra dedicación,
esfuerzo y cariño a poner luz, color, información y calidad
a nuestras vidas a través de esta pequeña-gran guía cuando
llega a nuestras manos, yo disfruto descubriéndola. Tengo
que deciros que el número del invierno me gustó muchísimo.
Se le siente cada vez más vivo y me alegro muchísimo que las
cosas vayan bien ¡Adelante! Los artículos que más me han gustado
fueron El invierno interior de Jesús Mier, La carta de Dios,
el Homenaje a las campesinas, los Consejos de Salud de Pedro
Cano, el artículo sobre el Camino a la autorealización, en
fin, todo. Seguid ahí pues vuestro trabajo está dando sabrosos
frutos.
Pilar Araneta (Nafarroa)
stimados
Colegas: a través de la revista Greenpeace pude conocer de
uds.; por tal razón me pongo en contacto lo más rápido posible.
Soy director del Grupo de Estudios Ambientales (GEA) de la
Universidad Blas Roca de Granma (Cuba). Investigamos la problemática
ambiental en el orden docente. Somos 15 profesores y 20 estudiantes.
Por tal razón nos ponemos en contacto con otras universidades,
ONGs, etc, del Planeta para intercambiar criterios y experiencias
sobre protección y conservación de la Naturaleza. Esperamos
intercambio de correspondencia.
GEA. Quintín Banderas 270
C/ Concordia y San Salvador. Manzanillo. Granma. 87510 CUBA
ué
alivio!
Creíamos que la Tierra estaba enfermita
por nuestra causa, que la íbamos a estropear con todas nuestras
contaminaciones, desertizaciones, agujeros de ozono y todas
esas maldades, pero no, menos mal. Resulta que está bien.
Yo la veo bien, al menos. Eso sí, si le pica, pues se rasca.
Unos billoncitos de toneladas de agua para acá, unas masitas
de aire para allá, un poquito más de lluvia aquí, algún huracancillo
para aderezar y sí, ya parece que sí, que va pasando el picor.
En unos cientos o miles de años, aquí no ha pasado nada. Pero
sin maldad, ¿eh? Simplemente, un picor. Qué alivio. Porque,
además, ahora que ya parece que no tenemos que ocuparnos de
salvar la Tierra, a lo mejor tenemos tiempo para salvarnos
a nosotros, que sí parece que tenemos algún problemilla...
José Carlos. Colmenarejo (Madrid)
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n
primer lugar un saludo y mi más sincera enhorabuena por vuestra
publicación. Me decido a escribiros después de pensármelo
mucho y quizás preocupado por la tardanza en la salida del
nuevo número de este trimestre. Tengo 22 años y llevo 7 muy
interesado en todos estos temas que intentáis promover en
vuestra revista. Entre mis propias ideas y de la mano de la
revista Integral he ido dándome cuenta y convenciéndome totalmente
de que la forma de vida y de relacionarnos con el mundo y
con los demás que prevalece hoy en día debe dar un giro de
180º. Nunca he tenido problema para cambiar; incorporarme
a la agricultura biológica con 16 años, hacerme vegetariano
poco más tarde... Pero como pasa cuando intentas hacer algo
que no está establecido, siempre existen roces con tu familia,
con los amigos y, en general, con la gente que te rodea. Sopesando
estas 2 fuerzas contrapuestas he mantenido mis ideas sin convertirme
en un bicho raro o en un ermitaño, porque creo que sería peor
el remedio que la enfermedad. Pero cuando te encuentras con
alguien que piensa como tú y ves que no eres el único (y que
no debes estar tan loco), la satisfacción es inmensa. Y esto
es lo que me ocurrió cuando tropecé por casualidad con vuestra
revista, casi hasta me pellizqué por si estaba soñando. Vivo
en un pueblín a 7 km de Mieres (Viesca) y estudio Biología
Ambiental en Oviedo. Los temas que más me interesan son la
agricultura y la vida natural en general, base para una sociedad
sostenible. La autosuficiencia y las filosofías tipo Permacultura
son ideales que me gustaría difundir. Deseando que vuestro
proyecto cuaje un saludo de un amigo.
Eduardo Moro. Viesca (Mieres) Asturias.
migos
y hermanos kaminantes en caminata inconclusa, pasajeros y
peregrinos... un saludo desde la Selva de mi corazón. Soy
un joven asturiano que desde hace 7 años apuesta por la causa
indígena, aquí en la amazonia peruana. Sus–criptor de la revista
Más Allá de la ciencia, recuerdo con nostalgia el apartado
Lugares de Crecimiento que tanto contribuyó a mi crecimiento
y mi evolución transpersonal. Texto y fotos: de ustedes, no
de recetas teóricas sino de experiencias, respuestas prácticas
aclimatadas a la encrucijada de los tiempos. Inolvidables
artículos y fotos de los poblados arcoris ecológicos en los
montes de León, el Movimiento Alternativo Rural, Guayrapá,
Janajpacha, El Espejo... y ahora vuestro particular lugar
de crecimiento: La Osa. Leí en la revista Planeta Gaia, que
me enviaron los danzantes concheros, vuestra referencia. Y
os escribo para agradeceros por vuestras experencias compartidas,
por dar a conocer lo que a muchas revistas como Más Allá,
Integral, Cuerpo Mente les falta, experiencas vivas de comunidades
alternativas que encarnan las utopías de siempre, a fin de
crear un Nuevo Orden Natural. Desde este rinconcito de la
Selva Humanizada del Planeta Tierra, un abrazo. Paz, Fuerza
y Gozo.
Juan Alberto Pérez. Iquitos (Perú)
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