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CÓMO HACER UN INIPI
o SAUNA INDIA de purificación
Los nativos americanos crearon el inipi o cabaña
de sudación para celebrar ceremonias de purificación,
previas a cualquier otro rito. Consideraban que había sido
dada a los hombres para su purificación espiritual, física,
mental y emocional, llevándoles a conectar con la conciencia
de unidad y así renacer. Más cerca, en los Pirineos,
también se utilizaba antiguamente esta cabaña de sudación
con fines curativos y rituales.
Un
inipi constará de una estructura en forma de iglú
de poco peso pero segura, que mantenga el interior preservado de
los agentes externos: lluvia, aire, etc.
Idealmente, tendríamos que utilizar varas
de sauce blanco -rico en ácido acetil-salicílico-
pero vamos a proponerte realizar el inipi con 8 varillas de hierro
galvanizado de unos 6 mm de grosor y unos 5 ms de largo, unas mantas
o jarapas, un plástico grueso para impermeabilizar y una
cuerda.
Empezaremos clavando 2 varillas al norte, otras
2 al sur, 2 al este y 2 al oeste -donde estará la puerta
de entrada- hasta completar el perímetro de la cabaña.
En el centro del inipi cavaremos un hoyo para posteriormente introducir
las piedras calientes. El resto del espacio será el lugar
donde sentarse en el círculo.
Ahora colocamos las mantas sobre las varillas,
cuidando cubrirlas todo lo posible. Entonces, sobrepondremos el
plástico protector para evitar sorpresas meteorológicas,
amarrándolo con la cuerda para que no se mueva.
Algunos consejos
Previamente encenderemos una hoguera (siempre con
precaución) y pondremos a calentar unas piedras -si estamos
cerca de un río buscaremos grandes cantos redondeados por
el agua- que serán las que incandescentes introduciremos
en el hoyo abierto en el inipi. Se requiere al menos 3 horas para
para que el fuego caliente bien las piedras. Usaremos unas pinzas
de hierro para transportarlas.
Una
vez dentro, cerraremos la cabaña para que guarde el calor
y al poco tiempo podremos pasar desnudos. Los indios realizaban
un saludo a los cuatro puntos cardinales antes de entrar. Las piedras
incandescentes estarán al descubierto dentro del recinto,
desprendiendo calor en el interior del espacio. Si la humedad es
baja, arrojaremos un poco de agua con unas hojas de menta o salvia
sobre ellas para que desprendan aromático vapor curativo.
Se entra en la tienda para purificarse y renacer.
Una vez concluida esta primera sesión -que puede durar media
o una hora- saldremos y sin perder tiempo nos sumergiremos en el
agua fresca del río; si esto no es posible podemos verternos
un cubo de agua o tomar una ducha fría. A continuación
volvemos a entrar y salir sucesivamente durante 4 ó 5 horas.
Una buena idea sería la de velar toda la noche dentro de
la cabaña y aprovechar la experiencia para soltar en ella
los pensamientos que no nos gustan, que arderían en el fuego
ayudándonos a nacer de nuevo.
Míguel Cobo
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